El contorno del tercio medio influye de forma directa en el equilibrio facial. Con el tiempo, los tejidos del pómulo pueden descender o perder volumen. Esto hace que el rostro se vea más plano o pesado en el centro. Existen dos opciones populares para tratar estos cambios. El lifting de pómulos y el lifting con rellenos actúan de forma distinta. Conocer sus diferencias ayuda a elegir el tratamiento adecuado.

El papel del pómulo en el equilibrio facial

Los pómulos sostienen la zona de la ojera y la estructura del tercio medio. Cuando ese soporte disminuye, el rostro pierde definición. La luz se refleja de forma distinta y el centro facial parece más pesado. Restaurar el soporte del pómulo mejora el contorno y la armonía. Tanto las opciones quirúrgicas como las no quirúrgicas actúan sobre esta zona.

Qué es un lifting de pómulos

El lifting de pómulos es un procedimiento quirúrgico. Reposiciona los tejidos descendidos del pómulo. Actúa sobre los compartimentos grasos y estructuras profundas. No se limita a tensar la piel superficial. El objetivo es restaurar altura y proyección del pómulo. Los resultados se integran de forma natural con la anatomía facial. El procedimiento se realiza con técnicas quirúrgicas precisas. Las incisiones se colocan de forma discreta. Suelen situarse cerca de la línea del cabello o el párpado inferior. El cirujano eleva y fija los tejidos en una posición más alta. Así se recupera el soporte bajo los ojos sin tensar en exceso la piel.

Qué es un lifting con rellenos

El lifting con rellenos utiliza ácido hialurónico u otros rellenos dérmicos. Se inyectan en zonas estratégicas del pómulo. El objetivo es aportar volumen y crear un efecto visual de elevación. No reposiciona los tejidos descendidos. El resultado aparece rápidamente. Sin embargo, es temporal y requiere mantenimiento. Los rellenos restauran volumen perdido en el pómulo. Una colocación precisa mejora proyección y contorno. Esto puede generar una elevación visual del tercio medio. El efecto depende del tipo de relleno y la técnica empleada. Funciona mejor en pérdidas de volumen iniciales.

Lifting de pómulos frente a rellenos: diferencias estructurales

La diferencia principal es estructura frente a volumen. El lifting de pómulos reposiciona tejidos existentes. El lifting con rellenos añade material para compensar cambios. La cirugía corrige el descenso directamente. Los rellenos camuflan los efectos de forma temporal. Comprender esta diferencia es clave al decidir.

Lifting de pómulos o lifting con rellenos: ¿cuál elegir?

Duración de los resultados y recuperación comparadas

El lifting de pómulos ofrece resultados duraderos. Los tejidos elevados se mantienen estables durante años. Los rellenos se reabsorben de forma gradual. Normalmente requieren nuevas sesiones cada uno o dos años. La duración suele influir en la elección. La recuperación del lifting de pómulos implica inflamación y reposo. La mayoría retoma su rutina tras varias semanas. El lifting con rellenos tiene una recuperación mínima. Puede aparecer una inflamación leve y transitoria. Las expectativas de recuperación son muy distintas.

Idoneidad según la anatomía facial

El lifting de pómulos es adecuado cuando existe descenso visible del tercio medio. El lifting con rellenos encaja mejor con pérdidas leves de volumen. La calidad de la piel y la estructura ósea también influyen. Una valoración facial completa determina la mejor opción. La edad por sí sola no define la elección.

Efecto sobre otras zonas del rostro

La posición del pómulo influye directamente en la ojera. El lifting de pómulos mejora el soporte bajo los ojos. Esto suaviza la transición entre párpado y mejilla. Los rellenos pueden mejorar la ojera de forma indirecta. Sin embargo, no elevan los tejidos profundos. Un exceso de relleno puede generar pesadez o contornos artificiales. Las sesiones repetidas pueden acumular volumen con el tiempo. Esto afecta al equilibrio facial global. El lifting de pómulos evita la sobrecarga de volumen. Utiliza el propio tejido del paciente.

Lifting de pómulos frente a rellenos: mantenimiento

El lifting de pómulos requiere poco mantenimiento a largo plazo. El envejecimiento continúa de forma gradual. Los rellenos necesitan sesiones periódicas. La frecuencia depende del producto y el metabolismo. La planificación a largo plazo es diferente en cada caso.

Conclusión

Elegir entre un lifting de pómulos y un lifting con rellenos depende de la estructura facial. La cirugía reposiciona tejidos y restaura el soporte. Los rellenos aportan volumen temporal. Comprender cómo actúa cada opción permite decidir con seguridad.

Para más información y para reservar una consulta visita la página de Lifting Facial de ACIBADEM Beauty Center.

Preguntas frecuentes

Los resultados son duraderos, aunque el envejecimiento continúa.

No, no reposicionan los tejidos.

Sí, si se planifican de forma conservadora.

El lifting con rellenos tiene mínima recuperación.

Una consulta profesional determina la mejor alternativa.